25 marzo, 2006

Des-guías de turismo



En aquel tiempo de los coches (victorias) y tambíén de la presencia concreta del Buque Varado (Alide), surgió entre un cochero y un fotógrafo una curiosa, productiva empresa: llevar, mostrar e inmortalizar al turista - siempre ávido de novedad - junto al buque heroico de la Esmeralda (Mayo 1879) .
Aquella alianza que sólo buscaba obtener algunas monedas a costa de mostrar una reliquia histórica (que verdaderamente yace en el fondo del mar) persiste - me parece - hasta hoy.
Innumerables son los guías de turismo que llegan con niños, jóvenes, abuelos. Muchos tienen prisa; otros dejan a su gente a la deriva y esos, muy orondos, responden cualquier cosa. He aquí algunos ejemplos - sucedidos en diferentes ocasiones y con diversos protagonistas. "Primero, vamos a ver los huesos de los dinosaurios"
- un guía, también chofer, invitó a un pequeño grupo . Y en la sala Nº 1 del Museo Regional contemplaron varios esqueletos. El más grande corresponde a un guanaco.
En otra ocasión, la guía y sus turistas rodeaban un gran fondo para hervir caliche (comienzos del siglo XVIII, paradas) . Sin embargo, nadie lee tal referencia y dicho fondo cambia de servicio: "en esta olla grande se hervían los porotos para los trabajadores".
Frente a este fondo, vemos una botija del siglo XVIII. Allí, se depositaba el mosto. Algunos observan que la boca es bastante ancha y, entonces, preguntan el porqué. Se responde: "para limpiar bien, por allí se metía un niño" .
También es posible - más allá - admirar la reconstrucción de una vivienda aymara del altiplano chileno. Hecha también con piedra de la zona altiplánica (está escrito) . Sin embargo, la guía observa que fue con la piedra rosada de Mamiña.
Ya fuera del Museo Regional (calle Baquedano 951) algunos turistas curiosos indagan la razón de las veredas de madera. También yo escucho la respuesta rápida, sin duda: "Porque se le antojó al alcalde Soria" .
Podríamos seguir...pero, cerraremos estos ejemplos de guías sapienciales (llamados también operadores de tours) con uno que supongo - merece el galardón mayor. Hace dos/tres semanas, mientras su delegación se esparcía por las salas del museo, nuestro guía autorizado, remunerado, se acercó al portero y le preguntó:
- Dígame, ¿dónde queda el Palacio Astoreca?...