16 noviembre, 2007

PROLETARIADO


Y para los niños de aquella familia genovesa, el relato del nono (recién llegado de il Cile - América) se confundía, no encontraban diferencia alguna con aquellos relatos fabulosos, exóticos, contados por Emilio Salgari y Julio Verne:

" Jamás he visto tantas y tantas colizas (sombreros) y la sangre, sangre inatajable que (a la manera evocada después por Neruda) corría calle abajo, corría calle Latorre, la sangre " .


.